ACTOS PREPARATIVOS ANTES DE LOS ÚLTIMOS SIETE JUICIOS

Tanto el capitulo 14 y 15, son otro paréntesis, para describir escenas en el cielo y en el espacio, conducentes a producir arrepentimiento y salvación a los hombres de la tierra, antes de que sean derramadas las siete copas de la ira de Dios. Pero antes de estas terribles copas comience a caer, Dios en Su misericordia, le ofrece otra oportunidad al hombre.

Esta sección, del capítulo 14 y 15, se divide en cuatro partes esenciales. En el capítulo 14 Juan anticipa el triunfo del Cordero, a quién ve en el monte de Sion en el cielo, acompañado de los 144,000 sellados. Luego él transmite los mensajes de los tres ángeles: el primero hace un llamado a los moradores de la tierra para que teman a Dios, pero éstos no obedecen; el segundo anuncia la inevitable caída de Babilonia (la gran ramera) y el tercero anuncia el tormento eterno de los que adoren a la bestia y a su imagen.

La ultima parte del capítulo 14 predicen la siega y vendimia de la tierra, con lo cual se anticipa los juicios con que Dios concluirá totalmente el destrucción de los enemigos de su Hijo, quién pisara el lagar de la ira divina. En cambio en el capítulo 15 se observa a los siete ángeles preparados para derramar sobre la tierra las copas, que son los juicios a ejecutarse en ocasión de la segunda venida del Hijo de Dios como el victorioso Rey de reyes y Señor de señores.

Los 144,000 sellados en el cielo  (v.1). v.1 “Después miré, y he aquí el Cordero estaba en pie sobre el monte de Sion, y con él ciento cuarenta y cuatro mil, que tenían el nombre de él y el de su Padre escrito en la frente” Algunos ubican esta escena en la Sión terrenal, Jerusalén, después de la gran Tribulación, una vez instaurado el Milenio; pero el propio Juan nos dice, “oí una voz del cielo” No era una voz que procedía de la tierra. Quiere decir que esta es una escena en la Sión Celestial. (Heb.12:22-24).

Los 144,000 sellados formaran un coro humano en el cielo (v.2-3). La música es un arte celestial. Los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos, con arpas en sus manos y con copas llenas de incienso cantaban al Cordero por ser digno de tomar el libro y desatar sus sellos (Ap.5:8-10). A éstos se unieron millones de millones de ángeles alrededor del trono cantando y adorando al Cordero de Dios (5:11-13). La multitud de redimidos también alabara a Dios por su obra redentora (7:10). Ahora vemos en Apocalipsis 14:2-3 que también los 144,000 alabaran a Dios y al Cordero con arpas, entonando un cantico nuevo delante del trono.

Cualidades especiales de estos 144,000 siervos de Dios (v.4-5). Aquí se enumera por lo menos tres características ministeriales de estos escogidos y sellados que servirán al Cordero de Dios.

     1. Su pureza moral (v.4). Estos son los que no se contaminaron con mujeres, pues son vírgenes (v.4). ser “vírgenes” puede tener dos aplicaciones: (a) que significa ser puros y santos. (b) que simbólicamente significa pureza espiritual. Aquí en Apocalipsis 14:4 se refiere al culto a la bestia; pero los 144,000 no se contaminaran con la idolatría y podrán ser desposados con Cristo.

     2. Su lugar en el cielo (v.4b). “Estos fueron redimidos de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero” Las primicias son los primeros frutos de una cosecha y se deben traer al altar como una ofrenda de gratitud (Ex.34:26). Los 144,000 sellados serán una ofrenda consagrada al servicio del Cordero, pues andarán siempre con Él. El servicio de esta gente empieza en el cielo, donde adoran y alaban al Señor con un cantico nuevo, pero su verdadero ministerio se va a desarrollar en el reino del Mesías. Su posición al lado del Cordero en el monte de Sion celestial es sólo el anticipo del importantísimo lugar que ocuparan durante el milenio.

     3. Su veracidad de su mensaje (v.5). “En sus bocas no fue hallada mentira” la frase son sin mancha también se puede traducir con las palabras son intachables. De esta manera se da testimonio de la sinceridad y transparencia del mensaje que transmitirán estos testigos del Cordero de Dios. Una de las razones por las que éstos serán escogidos y señalados para andar con el Cordero es la rectitud de sus palabras. Siendo intachables en su conducta, también se encuentran, o debieran encontrarse en la vida de todo cristiano.

MENSAJE DE LOS TRES ÁNGELES (v.6-13).

El Evangelio eterno exige que todos teman a Dios (v.6, 7). Este Evangelio eterno constituye un llamado de emergencia a los que en medio de todas las adversidades puedan recibir los beneficios de la sangre de Jesucristo. Este ángel no traerá un anuncio grato, como el que se dio a los pastores en Belén, (Lc.2:10). Por el contrario, la urgente proclamación de este ángel apocalíptico apremia a todos los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo (v.6) Para que reconozca a Dios como alguien que debe ser temido. A este Dios eterno, que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas (v7).

Esta predicación del evangelio eterno es un llamado que se dio a tiempo, pero como los impíos no lo acataron ni le dieron importancia, ahora les resulta fuera de tiempo, pero aun así tiene que ser proclamado, para que nadie dude de la equidad y la justicia de Dios. El juicio al cual se refiere el ángel estará siendo aplicado en el momento de la triunfante y poderosa manifestación de Jesús para dar a sus enemigos el pago que por siglos se ha estado reservando.

La Caída de la Babilonia “la Gran Ramera” es ineludible (v8). El segundo ángel proclamará una noticia que será celebrada con júbilo por todos los que hayan sido oprimidos por el diabólico sistema de la bestia. La caída de la capital del nuevo imperio romano, y por ende, todo lo que ella representa, será un hecho ineludible, pues de ello dependerá el derrumbe total del poder del Anticristo en el mundo.

La última parte del v.8 indica que la caída de la ciudad garantizará el final de la corrupción política, religiosa y física. “Porque ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicaciones”

El castigo eterno de los que adoren a la bestia y a su imagen. (v.9-11). De acuerdo con el anuncio de este ángel, todo aquel que haya dado la espalda al Señor y caído en los lazos de la idolatría y el paganismo tendrá que beber del vino de la de la ira de Dios… y será atormentado con fuego y azufre… por los siglos de los siglos.

Importancia de morir en el Señor en esos días. Pero para los que mueran en el Señor en esos momentos de opresión diabólica será un acto de fe, valor y abnegación. De ahí la bienaventuranza que Juan debía anotar en su libro. (v.12, 13).

VISIÓN ANTICIPADA DEL ARMAGEDÓN

LA SIEGA DE LA MIES Y LA VENDIMIA DE LAS UVAS (v.14-20).

Ya hemos señalado que todo este capítulo catorce, juntamente con el quince constituye el sexto paréntesis en el relato del libro de Apocalipsis. Esta visión anticipada del Armagedón, está, pues, dentro de este paréntesis. En esta visión anticipada de la guerra de Armagedón (la cual aparece en el capítulo 19:11-21), aquí es descrita como la Tierra siendo segada.

La siega significa el fin, los racimos simboliza a los malos, cuya iniquidad ha llegado al límite de la tolerancia divina, y el lagar donde se exprime la uvas es un símbolo del “Grande lagar de la ira de Dios”, donde inicuos serán aplastados por la maza del juicio de Dios.

En otra palabra esto hace referencia a la visión de Armagedón. (Zc.12-14; Ap.19:11-21).

V.14 “Y mire, y he aquí una nube blanca” Esta “nube blanca,”  corresponde al momento cuando “aparecerá la señal del Hijo del Hombre,” en Mateo 24:30, y al “cielo abierto,” en Apocalipsis 19:11, esto es, la Segunda Venida de nuestro Señor Jesucristo, “con grande poder y gloria.”

Sobre la nube uno sentado semejante al Hijo del Hombre, que tenía en la cabeza una corona de oro, y en la mano una hoz aguda” Quién va a segar es el Señor. La corona de oro indica Su reinado; la hoz aguda significa el juicio y la destrucción en el Armagedón.

Hoz - Instrumento que sirve para segar mieses y hierbas, compuesto de una hoja acerada, curva, con dientes muy agudos y cortantes o con filo por la parte cóncava, afianzada en un mango de madera.

V.15 “Mete tu hoz, y siega, porque la mies de la tierra está madura” esta no es una cosecha de almas salvadas, sino el juicio de Dios con todos los que rechazaron la invitación y oportunidad de salvación brindada por Dios por medio de los tres mensajes de los tres ángeles.

V.16 Metió su hoz en la tierra, y la tierra fue segada” En el resto del pasaje encontramos a tres ángeles más colaborando en la ejecución de la “siega,” la matanza de los ejércitos del Anticristo en el valle de Armagedón, y la sangre subió “hasta los frenos de los caballos, por mil seiscientos estadios.” La sangre en el valle de Armagedón se extendió por 292 kilómetros. Uno de los emblemas del comunismo ateo es la hoz; el Señor traerá una hoz en la mano para acabar con el ateísmo y el materialismo personificado en el Anticristo.




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