LAS COPAS

 

Aquí nos encontramos con la tercera y última serie de juicios y plagas que Dios ha preparado para castigar la rebelión de los humanos y someter al universo entero bajo el señorío de Jesucristo. Con los acontecimientos predichos en Apocalipsis 16-20 el mundo quedara totalmente libre de la influencia de los pueblos paganos, de la política de las naciones, del dominio del Anticristo y de la falsedad de la idolatría y el satanismo.

Las siete copas serán derramadas sobre la tierra en los últimos días de los tres años y medio de la gran tribulación. Todo parece indicar que el proceso de las últimas siete plagas transcurrirá de manera ininterrumpida, un poco antes de la manifestación visible y triunfal de Cristo para librar la batalla final.

Estas plagas se pueden agrupar en dos divisiones: de la primera a la cuarta serán fenómenos que afectaran la naturaleza física y material, en tanto que las últimas tres harán impacto en el mundo político y espiritual.

La gran voz proveniente del templo celestial (V.1). “Oí una gran voz que decía desde el templo a los siete ángeles” La gran voz que la cual fue obedecida a la perfección por los siete ángeles, era la voz del Señor. “Id y derramad sobre la tierra las siete copas de la ira de Dios” La doble orden que se les da a estos siete siervos de Dios tiene un significado preciso: Id. Ellos tendrán que ir en orden, uno a uno, en el momento exacto de la ejecución de su tarea. Derramad. Su trabajo consistirá en vaciar sobre los blancos determinados el terrible contenido de la copa o el tazón que cada uno de ellos reciba para su aplicación.

PRIMERAS CUATROS COPASCALAMIDADES SOBRE LOS PECADORES.

Primera copaLos seguidores de la bestia atacados por una ulcera maligna (V.1b). “Fue el primero, y derramó su copa sobre la tierra, y vino una úlcera maligna y pestilente sobre los hombres que tenían la marca de la bestia, y que adoraban su imagen” los estragos causados por la plaga de la primera copa nos recuerdan la angustia y el sufrimiento que les sobrevinieron a los egipcios cuando Moisés lanzo la sexta plaga sobre ellos. «Y tomaron ceniza del horno, y se pusieron delante de Faraón, y la esparció Moisés hacia el cielo; y hubo sarpullido que produjo ulceras tanto en los hombres como en las bestias» (Ex.9:10).

¿Quienes recibirán esta plaga? Esta plaga era especial y directamente para “Los hombres que tenían la marca de la bestia, y que adoraban su imagen.”

Segunda copaEl agua de la mar convertida en sangre (V.3). “El segundo ángel derramó su copa sobre el mar, y éste se convirtió en sangre como de muerto; y murió todo ser vivo que había en el mar” resultado: El mar se convirtió en sangre como de muerto, esto es, sangre podrida; “y murió todo ser vivo que había en el mar”. Por el juicio de la segunda trompeta, la tercera parte del mar se torno en sangre; pero con esta Segunda copa, todo el mar se convierte en sangre, y muere todo ser vivo.

Tercera copaEl agua potable convertida en sangre (V.4-7). “El tercer ángel derramó su copa sobre los ríos, y sobre las fuentes de las aguas, y se convirtieron en sangre. Y oí al ángel de las aguas, que decía: Justo eres tú, oh Señor, el que eres y que eras, el Santo, porque has juzgado estas cosas.  Por cuanto derramaron la sangre de los santos y de los profetas, también tú les has dado a beber sangre; pues lo merecen.  También oí a otro, que desde el altar decía: Ciertamente, Señor Dios Todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos”. Con las aguas de los ríos y de las fuentes de aguas, incluyendo los manantiales subterráneos acontecerá lo mismo que suceda con el mar: se convertirán en sangre, lo cual traerá enfermedad y muerte. La tercera trompeta hará estragos también en el agua potable, pero, solo afectara la tercera parte del agua (Ap.8:11).

En Cambio, los efectos de esta tercera copa de la ira de Dios convertirán en sangre (V.16:4) toda el agua potable del mundo afectado. ¿Cómo sobreviviran los fieles? De alguna manera Dios preservara la vida de los santos que estén sobre la tierra. Si el hizo que de las rocas del desierto de Sinaí brotara agua para que su pueblo rebelde no muriera de sed, ¿Cómo no habrá de realizar cualquier clase de milagros para mantener con vida a los que le teman y le sea leales en esos momentos culminantes de la historia.

El ángel de las aguas alaba a Dios por su justicia (V.4-7). Lo que se registra en estos versículos es una evaluación positiva de los juicios de Dios, expresada en forma de alabanza y reconocimiento por parte de unas criaturas celestiales. El ángel reconoce que los juicios de Dios son rectos, y los castigos impuestos sobre los seguidores de la bestia son bien merecidos.

El ángel se refirió a los mártires de la tribulación (V.6). Dando por justos los hechos punitivos de Dios.

Cuarta Copa: producirá un calor infernal (V.8). Esta plaga consistirá en un exagerado e inigualable recalentamiento del sol sobre la tierra, al grado de calcinar a los hombres, los animales, las plantas y toda cosa viva del planeta tierra.

Testarudez de la gente, a pesar del juicio de fuego de la cuarta copa. El versículo 9 dice con toda claridad que los hombres se quemaron con el gran calor y blasfemaron el nombre de Dios […] y no se arrepintieron para darle gloria” esto basta para que entendamos cuan obstinados y testarudos se pondrán los pecadores ante los juicios terribles que estarán acabando con ellos.

ÚLTIMAS TRES COPAS JUICIOS SOBRE EL REINO DE ANTICRISTO

Quinta copaTinieblas sobre el reino del Anticristo (10-11). No habrán pasado los terribles efectos del calor abrasador y de la alucinante brillantez de los rayos solares cuando vengan densas tinieblas sobre los países que integren el centro del reino de la bestia.

Describiendo los terribles efectos de esta plaga, Juan dice que los hombres mordían de dolor sus lenguas (V.10).

En el versículo 11 se nos amplía la descripción de la miseria con la cual estos rebeldes han de ser castigados. Se dice que hablaran blasfemias contra Dios, culpándolo a Él de todos los males que les sobrevendrán.

Dice también que sufrirán por sus dolores y por sus ulceras. Esto quiere decir que los efectos de las ulceras malignas y pestilentes de la primera copa aun estarán sufriendo el atormentándolos cuando les sobrevengan las calamidades de esta plaga de densas tinieblas y frío congelador.

Un estado de apostasía irreversible. Lo que más sorprendió a Juan fue la actitud empedernida y renuente de los pecadores, aun sabiendo que estaban bajo el látigo del juicio divino. El apóstol se asombró de que éstos no se arrepintieron de sus obras.

Uno puede relacionar el estado espiritual de esta gente de finales de la tribulación con lo que escribió el apóstol Pablo: «Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen;

estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades;

murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres,

necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia;

quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican.» (Rom.1:28-32).

Si se podía decir todo esto de la humanidad en el tiempo en que fue escrita la epístola a los Romanos, ¿qué no se puede pensar de los seguidores de Satanás en los últimos días del reino de iniquidad?

Sexta copa: Se abre el camino a los reyes del oriente (V.12). Este juicio será también un evento literal. Dice la historia que el rio Éufrates en el año 539 a.C., los medo-persas desviaron las aguas del río Éufrates para que el cause de éste quedara seco, a fin de que estos invasores del oriente pudieran tomar por asalto la imperial ciudad de Babilonia. Esto le puso fin al imperio babilonio, como se ve en el capítulo 5 de Daniel.

En el programa escatológico de Dios, el derramamiento de la sexta copa sobre el río Éufrates también producirá efectos literales, pues lo que se espera es que dicho río quede seco, para que los reyes y ejércitos del oriente se reúnan en Palestina.

Esta invasión militar terminara en el Armagedón. Esta reunión de multitudes armadas desde el oriente fue predicha por varios profetas. Por ejemplo, el Salmista escribió: «Se levantarán los reyes de la tierra,

 Y príncipes consultarán unidos

 Contra Jehová y contra su ungido, diciendo: Rompamos sus ligaduras, Y echemos de nosotros sus cuerdas. El que mora en los cielos se reirá; El Señor se burlará de ellos. Luego hablará a ellos en su furor,  Y los turbará con su ira.»  (Sal2.2-5).

Año más tarde, al profeta Zacarías se le revelo el cuadro de la batalla de Armagedón: «Porque yo reuniré a todas las naciones para combatir contra Jerusalén; y la ciudad será tomada, y serán saqueadas las casas, y violadas las mujeres […] Después saldrá Jehová y peleara con aquellas naciones, como peleo en el día de la batalla» (Zac.14:2-3).

Tres espíritus inmundos incitaran a los pueblos a la guerra (V.13-14). Durante estos días culminantes de la historia, los ángeles no serán los únicos que aumentaran sus actividades en el cumplimiento de los juicios de Dios.

También los demonios estarán sumamente ocupados, cumpliendo las ordenes satánicas, pero siempre dentro del plan que Dios tiene para reducir a nada el imperio de Satanás.

Por ejemplo, al sonido de la quinta trompeta, una nube de demonios en forma de langostas o escorpiones saldrán para atormentar a la gente por cinco meses, bajo la dirección de Abadón o Apolión (Ap.9:1-12).

También cuando se toque la sexta trompeta, doscientos millones de demonios en forma de jinetes saldrán para dar muerte a mil quinientos millones de orientales anticristianos (Ap.9:13-21).

Ahora vemos que cuando el sexto ángel derrame su copa, y quede abierto el camino del Éufrates para los reyes del oriente, tres demonios, llamados aquí tres espíritus inmundos como ranas, saldrán de parte de la trinidad satánica.

Una guerra suicida, promovida por demonios. La misión de estos demonios, cuya forma quizás no sea reconocida por los humanos, será inquietar, con milagros engañosos, a los reyes de la tierra en todo el mundo para que se reúnan en Palestina para la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso. En el tiempo de los reyes de Israel hubo un caso en que un espíritu de mentira hablo por boca de los cuatrocientos profetas falsos para que el malvado rey Acab fuera a la guerra contra los sirios. Micaías, el único profeta de Jehová, fue llamado para hablar de parte de Dios. Este no vacilo en decir la verdad, que Dios entregaría a Acab en manos del rey de Siria, pero el rey estuvo más dispuesto a creer lo que le decía el espíritu de mentira, y fue a la guerra, sólo para que una flecha a la ventura lo hiriera de muerte (1 R.22:19-35).

Aquí en Apocalipsis 16:13, 14, los tres espíritus inmundos engañaran a los reyes de la tierra, los cuales se reunirán en palestina y se agregaran a las fuerzas del Anticristo. Lo único que conseguirán será formar parte de la masacre de Armagedón, donde morirán todos los enemigos de Cristo, en lo que hemos dado en llamas la madre de todas las batallas.

Promesa y advertencia de la venida de Jesús (V.15). En primer lugar, estas palabras de Jesús constituyen una exhortación para los creyentes de todos los tiempos a que estén preparados para el momento del regreso del Salvador, sin distinguir las etapas de este glorioso acontecimiento.

En segundo lugar, Apocalipsis 16:15 es un aviso de última hora para los que estén en la tierra en aquel momento. A los que estén dando su vida por el Señor, o aun los que sobrevivan y salgan victorioso de la persecución y las catástrofes del mundo agonizante, estas palabras de Jesús son de aliento y preparación.

Geografía de la gran batalla de Armagedón (V.16). El nombre original es Har Magedon, que significa “monte de Meguido”, el cual queda entre la llanura de Jezreel y la costa de Palestina, al sur del monte Carmelo.

El sitio conocido como el monte de Armagedón. No cabe duda de que con este nombre sólo se designa el monte sino también el extenso valle de Jezreel, en Galilea, en el cual se han liberado numerosas y famosa batallas a lo largo de la historia del pueblo de Israel. Este campo es mencionado o sugerido en pasajes como jueces 4:2-16, donde Barac y Débora derrotaron a Sisara, capitán de los ejércitos cananeos. También se menciona el campo de Meguido” al recordar la lamentable batalla en la que el buen rey Josías fue herido de muerte por los flecheros del rey egipcio Necao (2 Cr.35:22-24).

Séptima copaEl mayor terremoto de la historia (V.17-20). Jesús ante de su muerte en la cruz, Jesús dio concluida la obra de la redención de los pecadores, diciendo: Consumado es (Jn.19:30). Ahora, en el momento de dar por concluida la obra de la redención de la tierra, se vuelve a escuchar el mismo anuncio divino: Hecho está. Esta declaración tiene dos significados: (1) Se da por terminada la campaña de limpieza. De manera anticipada, Jesús da por hecho que la campaña divina de los actos punitivos de la ira de Dios ha terminado, a pesar de que quedan por verse los efectos del derramamiento de la séptima y última copa. (2) Se anuncia la venida de Jesús el Mesías. Con la expresión divina hecho está, se da por hecho el establecimiento del reino milenial y eterno del Mesías, el Ungido de Dios.

Al momento de oírse la gran voz, que saldrá del templo del cielo, aun estará por realizarse la gran batalla del Armagedón y el derrumbe final de las babilonias, pero todo eso da por hecho, pues la palabra de Dios no está limitada por el factor tiempo.

Nuevamente habrá relámpagos, truenos y voces (V.18ª). La razón por la que habrá relámpagos, truenos y voces en ese momento es que Dios estará a punto de ejecutar los últimos y más severos castigos sobre los impíos, y mayormente sobre el imperio del Anticristo.

El terremoto más grande de la historia humana (V.18b). Casi todos los temblores de tierra tienen su origen en la actividad de elementos subterráneos y factores de la naturaleza, pero aquí se habla de un terremoto cuyo origen es la ira del Dios Todopoderoso. La magnitud de dicha catástrofe será tan inmensa que Juan hizo uso de los vocablos más enfáticos para referirse a ella. Dice que hubo un gran temblor de tierra, un terremoto tan grande, cual no lo hubo jamás desde que los hombres han estado en la tierra (V.18b).

La gran ciudad fue dividida en tres partes (V.19ª). La expresión “gran ciudad” de este versículo se aplica a la ciudad de Jerusalén, de la misma manera en que se hace en Ap.11:8, a la cual en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también nuestro Señor Jesús fue crucificado.

Para ese momento, Jerusalén habrá sido ocupada, profanada y contaminada por el Anticristo y los adoradores del falso profeta y su imagen. La gran ciudad de Jerusalén será la capital del reino milenial de Cristo. Pero para elle tendrá que ser transformada, ampliada y santificada.

Esta división de la ciudad de Jerusalén al momento de la venida de Jesús fue predicha en la siguiente profecía: «Y se afirmarán sus pies en aquel día sobre el monte de los Olivos, que está en frente de Jerusalén al oriente; y el monte de los Olivos se partirá por en medio, hacia el oriente y hacia el occidente, haciendo un valle muy grande; y la mitad del monte se apartará hacia el norte, y la otra mitad hacia el sur.» (Zac.14:4) 

La nivelación del terreno que rodea la ciudad de Jerusalén, con la ampliación de la misma, serán  provisiones indispensables para que dicha ciudad sea reacondicionada para servir como sede del reino milenial del Mesías.

La destrucción de muchas ciudades del mundo (V.19b). La opinión de muchos comentaristas bíblicos es que este gran terremoto se sentirá en todo el Oriente, en África, Europa y muchas partes del mundo.

La caída de babilonia, la ciudad imperial (V.19c). En los próximos capítulos se da muchas más información acerca de la estruendosa caída de babilonia, pero aquí se adelanta el dato del desplome físico de la ciudad de Babilonia, lo cual esta Babilonia es simbólica, pero en los capítulos 17 y 18 de Apocalipsis hablaremos de ella.

Hundimiento de islas y nivelación de montes (V.20). Este efecto devastador del gran terremoto de la última copa cambiara la superficie del planeta, parcial o totalmente.

Mortandad por la tormenta de granizos de más de 100 libras (V.21). Juan indica que las piedras de hielo que Dios lanzara contra los hombres y sobre toda la creación tendrán el exagerado peso de un talento. Un talento hebreo pesaba el equivalente de unos treinta kilogramos, unas 100 libras, lo cual nos indica que esta plaga apocalíptica causara gran mortandad.





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