BABILONIA POLÍTICA-COMERCIAL
Ya hemos visto en el capitulo 17 de Apocalipsis, que la mujer “Misterio Babilonia”, Madre de las Rameras de la tierra,” es el sistema religioso babilónico encabezado por la iglesia Católica romana. Ahora bien, aquí Babilonia se ve de otro aspecto. En su aspecto económico social.
La controversia que ha generado este capitulo es, a que ciudad se refiere la cual será destruida por el mismo Señor. Hay tres opiniones en cuanto quien será la ciudad:
1. Que es la antigua ciudad de Babilonia que a según algunos será la sede del Anticristo.
2. Que es imperio del Anticristo.
3. Que es la ciudad de roma donde se encuentra la mujer “la iglesia católica”.
El capítulo 18 añade ahora más detalles acerca del juicio al que se verá sometida la gran ramera. Es un hecho que se explica por sí mismo y necesita muy poca interpretación, de manera que me limitaré a leerlo y a hacer de paso unos pocos comentarios.
En primer lugar, el gran ángel anuncia la caída de Babilonia y da los motivos por los que se producirá: (V.1-3)
El derrocamiento de la gran ramera se produce por tres motivos. Es demoníaca: "se ha convertido en habitación de demonios, refugio de todo espíritu inmundo”. Esa es, sin duda, una referencia a la parábola que enseñó el Señor acerca de la semilla de mostaza, que se encuentra en Mateo 13. En ella habla acerca de esta pequeña semilla, que es la iglesia plantada en el mundo, que crece hasta convertirse en un gran árbol donde anidan los pájaros inmundos. Es una imagen de las ideas y de las enseñanzas demoníacas, que encuentran un lugar en la iglesia. Además se dice que el Misterio de Babilonia es, como ya hemos visto con anterioridad, la infidelidad espiritual (los reyes de la tierra han fornicado con ella) y resulta materialmente seductora (los comerciantes de la tierra se han enriquecido con la potencia de su lujosa sensualidad) y debido a estas razones es derrocada.
En los versículos 4 y 5 se pide a los verdaderos santos que aún se encuentran en esta falsa iglesia durante los últimos días, que salgan de ella.
Este grandioso sistema religioso sigue conservando mucho de la verdad salvadora y se puede llegar a ser un auténtico creyente en la iglesia, a pesar de que también se encuentren muchos errores en ella. Hay suficiente verdad como para que, mediante el Espíritu de Dios, alguien se pueda salvar y algunos se salvan incluso en aquel día. Pero ahora se les pide que salgan de ella y se ofrecen más motivos por los que habrá de ser juzgada:
Pagadle tal y como ella os ha pagado, y devolvedle el doble según sus obras. En la copa que ella preparó, preparadle el doble.
Esta es sencillamente la ley de la retribución. Lo que hagáis a otros os volverá a vosotros. "Donde las dan las toman. En este caso es el doble debido al tiempo tan prolongado durante el cual se ha estado difundiendo el error.
Se nos ofrece otro motivo en los versículos 7 y 8: "En la medida que ella se ha glorificado y ha vivido en sensualidad, así dadle tormento y llanto, porque dice en su corazón: Estoy sentada como reina; no soy viuda, ni jamás veré llanto., Por eso en un solo día le sobrevendrán las plagas: muerte, llanto y hambre. Y será quemada con fuego, porque fuerte es el Señor Dios quien juzga”.
El segundo motivo por el que habrá de ser juzgada es su arrogancia, su orgullo y complacencia para consigo misma. Derrocha lujos para sí misma y se enorgullece del hecho de que es una reina y de que no necesita ayuda de nadie. Aquí hay algo en lo que nos debemos de fijar muy bien.
En el capítulo 17 vimos que la bestia y el falso profeta se volverán contra ella y la destruirán con fuego, pero aparte del odio y de la destrucción de la bestia parece haber otro juicio de Dios, que se describe en los versículos 9 y 10:
"Cuando vean el humo de su incendio, llorarán y se lamentarán por ella los reyes de la tierra que han fornicado con ella y han vivido de su sensualidad. Estando de pie, desde lejos por temor de su tormento, dirán: ¡Ay! ¡Ay de ti, oh Babilonia, ciudad poderosa! ¡porque en una sola hora vino tu juicio!"
Al llegar al final, parece que hay un juicio repentino de Dios. En el capítulo 16, esto fue anunciado como algo que habría de suceder durante el gran terremoto descrito en dicho capítulo. Los reyes que la destruyeron se sienten ahora aterrorizados por el fin repentino y total de esta gran ciudad.
Se lamentan, como es lógico y según nos dice el relato, no por la Ramera, sino por su propia pérdida. "Los comerciantes de la tierra llorarán y se lamentarán por ella debido a que nadie comprará ya sus mercancías, mercancías de oro, de plata, de piedras preciosas y de perlas, de lino fino, de púrpura, de seda y de tela escarlata, de toda clase de madera de cidro y artículos de toda clase, fabricados con marfil, maderas finas, bronce, hierro y mármol; mercancías de canela y especias, de incienso, mirra y Líbano, de vino y de aceite de oliva, de harina fina y de trigo, ganado y ovejas, caballos y carruajes; así como los cuerpos y las almas de los hombres”.
Su negocio se ha arruinado por causa de la destrucción de esta ciudad. La falsa religión ha sido provechosa para los negocios, pero ahora todo ha desaparecido, incluyendo los caros objetos de adorno, las telas finas, los materiales ornamentales, los perfumes caros, el incienso, las maderas finas, los vehículos caros e incluso los esclavos, que eran hombres y mujeres fuertes, que habían de servir sin paga y que habían renunciado a todos sus derechos humanos y a sus libertades por una equivocada devoción a un sistema falso.
Los versículos 14 a 19 continúan con el lamento de los pueblos de la tierra.
Los comerciantes y los hombres de mar parecen aterrorizados y asombrados por este juicio repentino que cae sobre esta gran ciudad. Fijémonos en cuántas ocasiones se menciona "en una sola hora, pues es una destrucción muy rápida y al parecer el juicio lo lleva a cabo Dios mediante el fuego, lo cual sugiere una gran actividad volcánica. Los geólogos han sabido durante mucho tiempo que prácticamente todo el sur de Italia, desde Roma hasta la ciudad de Nápoles, es de naturaleza volcánica. El Vesubio, ese gran volcán cercano a Nápoles, ya ha destruido algunas partes de la ciudad en el pasado. De modo que es muy posible que se produzca una tremenda destrucción volcánica en Roma durante los últimos días de la semana septuagésima de Daniel.
Pero en contraste con la reacción que se produce en la tierra, hay regocijo en el cielo y el versículo 20 nos dice: "Alégrate sobre ella, oh cielo, y vosotros santos y apóstoles y profetas. Porque Dios ha juzgado vuestra causa contra ella."
Como vemos, el tratamiento cruel por parte de la Misteriosa Babilonia se remonta a los tiempos de los apóstoles. Se ha establecido el error religioso y ha creado una oposición a la verdad, desencadenando el ataque a los profetas, a los apóstoles y a los santos de Dios. Pero en ese momento, "un ángel poderoso tomó una piedra como una gran piedra de molino y la arrojó al mar diciendo:
"Con semejante violencia será derribada Babilonia la gran ciudad, y nunca jamás será hallada. Nunca más será oído en ti el tañido de arpistas, de músicos, de flautistas o de trompetistas. Nunca más se hallará en ti ningún artesano de cualquier oficio. Y el ruido de los molinos nunca más se oirá en ti. La luz de la antorcha nunca más alumbrará en ti. Y la voz del novio y de la novia nunca más se oirá en ti; porque tus comerciantes eran los magnates de la tierra, y porque todas las naciones fueron engañadas por tus hechicerías. Y en ella fue hallada la sangre de los profetas y de los santos y de todos los que han sido muertos en la tierra."
Nada más es preciso añadir a esta solemne y última declaración, pero no debemos de detenernos ahí. Hay cinco versículos más del capítulo 19:1-6 que pertenecen a esta sección.
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