LA QUINTA TROMPETA Y SEXTA TROMPETA
La Quinta Trompeta (Cap.1-10)
En estos pasajes hay tres cosas que requieren explicación: la estrella que cae del cielo, el pozo del abismo, y las langostas.
“Las estrella que cayó del cielo” v.1.
Hay distintas opiniones con relación a su identificación. Unos creen que es Satanás, y citan la caída de Satanás en Isaías 14:22; Lucas 10:18. Otros creen que es un ayudante de Satanás de alto rango (Ef.6:12). Otros creen que es un ángel de Dios, comisionado y dotado por Dios, que descendió del cielo velozmente para cumplir su encomienda.
“Se le dio la llave del abismo” le fue entregado la llave del abismo. ¿Quién se la entrego? ¿Quién tiene todas las llaves? Jesús dice: Apoc.1:18 «tengo las llaves de la muerte y del Hades.» Mt.16:19 «Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos,» Apoc.3:7 «el que tiene la llave de David el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre.»
De modo que es el Señor quien entrega la llave del abismo. Parece ser inconsistente con la armonía bíblica que el Señor le entregue la llave del abismo a Satanás. ¡Es como poner las llaves de la prisión en manos del jefe de la ganga, que aun no ha caído preso, pero que allí también será lanzado!
La opción que mas armonía bíblica tiene es la tercera, es decir, que este es un ángel del Señor comisionado para abrir el pozo del abismo.
“Y abrió el pozo del abismo” v.2.
¿Qué es el abismo? “Y abrió el pozo del abismo” (v.2). El abismo está relacionado con los demonios y Satanás. En Lucas 8:31, la legión de demonios que poseían al gadareno, pidieron al Señor, “que no los mandase ir al abismo.” Es la cárcel de máxima seguridad, las “prisiones de oscuridad” de los ángeles caídos (2 P.2:4, Judas 6) y de los demonios. Lc.8:31.
Quinta Trompeta: Las langostas demoniacas del pozo del abismo. (V.3-12).
¿Qué son estas langostas? No son langostas literales, como la octava plaga de Egipto si era langostas literales (Ex.10:12-15). Las langostas de Egipto acabaron con la hierba y los arboles del país. En cambio éstas sólo podrán atormentar a la gente con las picaduras y la ponzoña como de escorpiones por un periodo de cinco meses. La gente no morirá a causa de esta plaga. Serán los juicios de la próxima trompeta los causaría la muerte de mil quinientos millones de seres humanos.
Esta será una plaga de naturaleza demoniacas. Que estas no serán langostas de naturaleza animal se deduce de los siguientes puntos:
1. No tendrán necesidad de comer producto vegetales para vivir: “Y se les mandó que no dañasen a la hierba de la tierra” (v.4).
2. Tendrá un rey. “Y tienen por rey sobre ellos al ángel del abismo, cuyo nombre en hebreo es Abadón, y en griego, Apolión” (v.11).
3. Vendrán de las regiones infernales (Ap.9:3).
4. Poseerán inteligencia. “Y se les mandó que no dañasen a la hierba de la tierra, ni a cosa verde alguna, ni a ningún árbol, sino solamente a los hombres que no tuviesen el sello de Dios en sus frentes” (v.4).
La Biblia nos habla de unos demonios que están encerrado en prisiones de oscuridad, siendo guardados así para el juicio (2 P.2:4). Y en Lucas 8:31, el caso de endemoniado gadareno, que cuando el Señor ordeno a los demonios que saliesen de aquel hombre, ellos le dijeron, ¿Por qué nos has venido a molestar antes de tiempo? (Mt.8:29); y le rogaban que nos les mandase ir al abismo. El tiempo el cual se referían los demonios llegarán con el cumplimiento de Apo.20:1-3.
Es posible que el Señor haya encerrado en el pozo del abismo a cierto número de demonios a causa de su terrible malignidad y con el fin de librar a la humanidad de un azote aun mayor que el que ha venido padeciendo (Mr.9:29). Si esto es así, como pensamos, entonces cuando sea tocada la quinta trompeta, Dios enviarán un ángel a toda velocidad a soltar a estos demonios mencionados en 2 P.2:4.
“y se les dio poder, como tienen poder los escorpiones de la tierra.” V.3. En donde tiene su poder el Escorpio es en su cola. Dice que cuando un escorpión pica con su aguijón provoca un picazo y un dolor a tal extremo que incapacita a la persona. Esto también confirma que no son langostas literales.
Una plaga demoníaca con características físicas (v.7-10).
Las descripción de estos espíritus (langostas) en los versículos 7 al 10 muestra que son rápidos, inteligentes, seductivos, y destructivos. Y tienen a un rey sobre ellos, cuyo nombre es dado en hebreo y en griego, v.11 destructor. Se cree que estos demonios asumirán forma corporal, por sus características físicas, lo cuales causaran tormento físico a los que no tenga el sello de Dios en su frentes.
Sexta Trompeta: un ejército de doscientos millones. (9:13-21).
Los cuatro ángeles atados (v.13-14). Cuando el sexto ángel toco la trompeta, recibió orden para desatar a cuatro ángeles que estaba atado junto al gran río Éufrates. Estos son ángeles caídos de alto rango.
Evidentemente, estos ángeles eran demasiado dañinos, ya que el Señor los había atado. El lugar donde fueron atados se encuentra junto al río Éufrates, el que corre a través de Siria e Irak. Ángeles en prisiones se menciona en Judas 6. Hay una antigua tradición judía en el sentido de que los espíritus malos se mantienen prisioneros junto al río Éufrates.
La plaga de la sexta trompeta tiene un momento y un propósito. (v.15) «Hora, Día, Mes y año» Algunos teólogo piensa que esto debe significar el tiempo de la actuación de esos ángeles, o sea un año, un mes, un día y una hora. Pero del pasaje bíblico según el contenido del texto, se puede ver los mismos ángeles eran señalados, no solo para una obra determinada, sino también para el momento determinado. O sea, que ellos obtendrán el derecho y la autoridad de obrar, no solo en un determinado año, sino en la hora señalada, ni ante ni después.
El tiempo de estos destructores no está señalados, o sea no esta limitado, como lo fue el de los anteriores (Apo.9:5). Podemos suponer que el tiempo será corto, porque todos los acontecimientos en general del Apocalipsis, hasta el Capitulo 12, deben cumplirse en el transcurso de tres años y medio.
El propósito de esta invasión de este ejército será “matar a la tercera parte de los hombres” En cuanto al número de los muertos, a causa de esta plaga, retrocedamos un poco y recordemos la mortandad que resultara como efecto de la apertura del cuarto sello, lo cual nos dará una idea aproximada del conjunto de los hechos:
1. Recordemos que cuando se abrió el cuarto sello (Ap.6:7), el jinete del caballo amarillo dio muerte a la cuarta parte de la humanidad con espada, con hambre, con mortandad, y con las fieras de la tierra (Ap.6:8). Si la población del mundo de ese momento fuera como la de hoy, que según el censo de mediados del año 2000 era de seis mil ochenta millones ciento cuarenta mil, seiscientos ochenta y tres (6.080.141.683) de seres humanos, los muertos de (Ap.6:8) serian mas de mil quinientos millones, lo cual dejaría un saldo de seres vivientes en el mundo de más de cuatro mil quinientos millones (alrededor de 4.520.000.000).
2. Los muertos como resultados de la invasión de horda de ejército de la sexta trompeta (v.15) serán la tercera parte de los habitantes de la tierra que hayan quedado. La tercera parte de cuatro mil quinientos veinte millones excede a los mil quinientos millones (alrededor 1.507.000.000). Esto significa que el número de muertos del cuarto sello es idéntico al de la sexta trompeta, y que ambos harán un total mayor de tres mil millones (3.040.000.000), la mitad de la población mundial. Esto es pensando en la cifras de hoy; pero sabemos que la población mundial va aumentando de manera mucho más acelerada que nunca.
El número de integrantes de esta plaga. (v.16). El apóstol Juan nos indica que los integrantes del ejercito puesto en acción por los cuatro ángeles que estaba atados juntos al río Éufrates eran doscientos millones (200.000.000). Como una nota adicional y aclaratoria, Juan parecieran comentar que, aunque él personalmente no contó a estos jinetes uno a uno, el numero de ellos le fue corroborado: “Yo oí su número”
¿Quiénes serán esos jinetes y de donde procederán? La naturaleza de esta plaga ha sido tema de mucha discusión y variados opiniones entre los estudiosos de la profecía. Juan sencillamente declara: “Así vi en visión los caballos y a sus jinetes” (v.17).
Algunas opiniones en cuanto a la naturaleza de este ejército.
1. Que será un ejército de Asia. La idea de un ejército de doscientos millones ha hecho que algunos opinen que esta plaga consistirá de una invasión de ejército chinos y asiáticos. Uno de los argumentos es que vendrá de la región del otro lado del río Éufrates. Otro, es el número tan elevado de jinetes, que sólo pueden provenir de la China.
2. Que será un ataque musulmán con armamento moderno. La forma que asumen estos agentes y los colores que Juan observa en ellos ha conducido a la idea de que éste será una invasión de todos los países árabes contra Israel, para lo cual utilizaran un equipo muy sofisticado.
3. Que será una guerra biológica. Los últimos ataques con productos químicos y bacteriológicos en los países del Oriente Medio han hecho que algunos crean que los enemigos de Israel utilizaran armas químicas contra el pueblo de Dios y sus aliados.
4. Que se refiere al ejército del anticristo y sus aliados. incluyendo los ejércitos que viene del oriente como Corea de norte, China ect… O sea que son ejércitos humanos. La razón de esta interpretación es la siguiente:
Dicen ellos: Esta visión es simbólica y debe ser entendida de la siguiente manera: Los caballos son carros blindados, tanques de guerra, y aviones. Estos caballos que vomitan fuego, humo y azufre, no son caballo literales son cañones y tanque de guerra; y aviones que destruyen con los proyectiles que vomitan por sus colas. Y lo compara con el cap.16:12-14 de Apocalipsis. ¡Parece sencillo!
5. Que será un ejército de demonios. Existen poderosas razones para pensar que estos agentes de terror y muerte serán seres sobrenaturales, pero que se materializaran para cumplir su misión. Juan vio “los caballos y a sus jinetes, los cuales tenían corazas de fuego, de zafiro y de azufre. Y las cabezas de los caballos eran como cabezas de leones; y de su boca salían fuego, humo y azufre” (v.17).
Se debe destacar los puntos siguientes para poder emitir una opinión sensata acerca de esta plaga infernal:
a) Su extraña apariencia. Las imágenes descritas por Juan no parecen sugerir aparatos mecánicos o electrónicos. La forma en que él los presenta es tan extraña, y el número de agentes tan elevado, que no se puede admitir la teoría de un ataque armado. ¿Dónde podría operar una aviación de dos millones de unidades?
b) La naturaleza de sus líderes. Es fácil deducir que los doscientos millones de agentes destructores se dividirán en cuatro escuadrones de medio millón cada uno, bajo cuatro lideres satánicos, los cuales son desatados por el agente angelical enviado por Dios (v.3)
c) Su objetivo final. Es interesante observar que estos doscientos millones de jinetes infernales sólo aparezcan para matar a mil quinientos millones de personas en el Medio Oriente y no se hable más de ellos. Esto quizás sea una indicación de que volverán a su prisión en las regiones abismales, y se quedaran allí hasta cuando sean lanzados con el diablo y los demás ángeles caídos a lago de fuego.
Por estos puntos que hemos mencionado, creo que queda claro, que no serán jinetes comunes, porque no puede haber tanto ejército aunque se movilizara a todo el mundo. Además de esto, caballos con cabeza de león y cola como serpientes, que lanza de sus bocas fuego, humo y azufre, no los hay en el mundo.
Tampoco los jinetes comunes no se acorazan con fuego, zafiro y azufre. Pero los lectores mundanos del Apocalipsis, no se hacen problemas con tantas interrogantes. Están seguros de que esto es fácil de entender. Dicen ellos: Dicen ellos: Esta visión es simbólica y debe ser entendida de la siguiente manera: Los caballos son carros blindados, tanques de guerra, y aviones. Estos caballos que vomitan fuego, humo y azufre, no son caballo literales son cañones y tanque de guerra; y aviones que destruyen con los proyectiles que vomitan por sus colas. Y lo compara con el cap.16:12-14 de Apocalipsis. ¡Parece sencillo!
Sin embargo, esta explicación resulta aun más difícil de comprender que simplemente suponer que eran jinetes corrientes. Porque en cuanto a tanques con más razón no puede haber 200,000 millones, porque ellos mismos cubrirían la mitad del mundo. Por otra parte, habría que convertir todo el hierro del mundo en tanques, y, por otro lado, en el tanque no puede haber un viajante. Si se contaran todas las atenciones de cada tanque en la guerra, en su movimiento, en las fábricas y en los talleres, sería necesario no menos de 20 personas para cada tanque. Esto significa que se necesitaría 400,000 millones de personas. Tanta gente apta para la guerra y el trabajo, no la habrá en el mundo en esa época después de tantos estragos. Esto será sobrenatural. Un ejército infernal. Es completamente posible de que la langostas precedente se convirtiera en ese terrible ejército de jinetes.
Las tres plagas mortíferas son elementos infernales (v.18-19). “Por estas tres plagas fue muerta la tercera parte de los hombres; por el fuego, el humo y el azufre que salían de su boca. Pues el poder de los caballos estaba en su boca y en sus colas; porque sus colas, semejantes a serpientes, tenían cabezas, y con ellas dañaban.” La destrucción de Sodoma y Gomorra fue realizada cuando dos ángeles derramaron sobre los impíos las plagas de fuego y azufre (Gn.19:24-25). La morada de Satanás, sus ángeles y todos los pecadores es un lago ardiendo con fuego y azufre (Ap.19:20).
Estas son tres plagas con las que estos seres infernales mataran a la tercera parte de los moradores de la tierra: fuego, humo, y el azufre. Y a pesar de este terrible juicio dice la Biblia que los que sobrevivieron no se arrepintieron sino que siguieron en sus abominaciones.
“Y los otros hombres que no fueron muertos con estas plagas, ni aun así se arrepintieron de las obras de sus manos, ni dejaron de adorar a los demonios, y a las imágenes de oro, de plata, de bronce, de piedra y de madera, las cuales no pueden ver, ni oír, ni andar; y no se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías, ni de su fornicación, ni de sus hurtos” (v.20-21).
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