GUERRAS SIRIO-EGIPCIAS Y EL ANTICRISTO
INTRODUCCIÓN
El capítulo 11 de Daniel es una continuación del capítulo 10. En Daniel 10:14, el varón explicaba a Daniel que había llegado para hacerle saber lo que habría de venir a su pueblo en los postreros días. El varón no había terminado toda esa revelación a Daniel en el capítulo 10, y así continúa en los capítulos 1l y 12.
Los capítulos 11-12, nos dan más detalles acerca de las 70 semanas de Daniel 9. El capítulo 11 da la profecía de los eventos que afectarían al pueblo de Israel durante los 400 años del período intertestamentario, o sea, entre el libro de Malaquías, el último libro del Antiguo Testamento, y los Evangelios que registran el nacimiento de Jesucristo, al principio del Nuevo Testamento.
Estos años entre los dos Testamentos fueron un tiempo de gran sufrimiento para Israel por causa de las guerras entre Siria, al norte de Israel, y Egipto, al sur. Los ejércitos de Siria y de Egipto cruzaron la Tierra Santa en sus batallas, causando mucha desolación en Israel. Fue en este tiempo que los heroicos judíos, los hermanos Macabeos, descritos en los libros apócrifos de I y II Macabeos en las versiones católicas de la Biblia, reconquistaron Jerusalén en el año 165 a.C. Y purificaron y reconsagraron el Templo que había sido profanado por Antíoco Epífanes en el año 168 a.C.
El capitulo 11 del libro de Daniel contiene un mensaje profético que concierne a la historia de Israel y su relación con las naciones gentiles.
La primera parte de este capitulo trata sobre una etapa de la historia del pueblo judío que vio su cumplimiento entre los reinados de Darío el medo (539 a.C.) y Antíoco IV Epífanes (175 al 163 a.C.)
La segunda parte contempla la historia de Israel en tiempo escatológicos y está íntimamente relacionada con el capitulo 12. La verdad central de este trozo de la profecía es que Dios es el soberano de la historia. El controla tanto la historia de Israel como la de los gentiles.
LA HISTORIA DE ISRAEL HASTA LA CUÁDRUPLE DIVISIÓN DEL IMPERIO GRECO-MACEDÓNICO (11:2-4)
¿Quiénes fueron los reyes de Persia Mencionados en v.2?
I. CUATROS REYES DE PERSIA (Daniel 11:2)
Daniel 11:2 se refiere a tres reyes de Persia: Ciro, Cambises y Darío I Histapes. El cuarto era Jerjes, el más rico y más poderoso de los reyes de Persia, quien invadió Grecia, pero fue derrotado en Salamina en el año 480 a. C. Jerjes es el mismo rey de Persia a quien se le llama Asuero en el libro de Ester 1:1. Es el pecho y brazos de plata de Daniel 2:32.
II. ALEJANDRO EL GRANDE (Daniel 11:3-4)
¿Quién fue el “rey valiente” y poderoso que fue quebrantado de repente?
Daniel 11:3 se refiere a Alejandro el Grande (335 a. C), quien conquistó Persia (Daniel 8:5,6) y se hizo emperador de todo el mundo. Es el “cuerno notable” que estaba entre los ojos del macho cabrío de Daniel 8:5.
Duro muy poco la gloria de Alejandro: Daniel 11:4 habla de la muerte de Alejandro el Grande en el año 323 a.C., un alcohólico sin herederos de su propia familia. Sus cuatro generales dividieron el imperio griego entre sí: uno tomando Grecia, otro tomó Asia Menor, otro tomó a Siria y el cuarto tomó a Egipto. Los cuatro perdieron sus reinos ante Roma, las piernas de hierro de Daniel 2:33.
HISTORIA DE ISRAEL DESDE LA DIVISION DEL IMPERIO DE ALEJANDRO HASTA ANTÍOCO EPÍFANES (11:5-20)
De los cuatro reinos en que el imperio de Alejandro fue dividido, dos guardan gran importancia en relación con la historia de Israel, a saber, el reino de los ptolomeos en Egipto y el de los seleucidas en Siria. Las luchas constantes entre ambos reinos afectaron al pueblo de Israel que a veces se vio sorprendido entre dos fuegos. Las razones por las que la profecía divina les presta toda la atención a estos reinos y sus encuentros bélicos entre si son el constante atropello que causaban a Israel a su paso de sur a norte. Además, se concentra en ellos porque del reino de norte, Siria vendría el mas aborrecible de todos los seleucidas, Antíoco Epífanes, el “cuerno pequeño” del capitulo 8 de Daniel.
Guerra Entre los Ptolomeo (Egipto) y Seleucidas (Siria) (11:5-20)
EGIPTO: Daniel 11:5 La expresión «rey de sur» se usa para designar a Ptolomeo Soter, quien había recibido el área de Egipto cuando el imperio de Alejandro fue dividido. El cual se había hecho fuerte.
La frase «mas uno de sus príncipes será mas fuerte que él» es una referencia a Seleuco I Nicator quien tomó a Siria y llegó a ser el más poderoso de los sucesores de Alejandro el Grande.
(v.6) Según esta profecía hubo una alianza entre el rey del norte (Siria) y el del sur (Egipto). La hija de Ptolomeo Filadelfo llamada Berenice contrajo matrimonio con Antíoco II Teo por el año 243 a.C. Antíoco estaba casado con una mujer llamada Laodicea, pero se vio obligado a divorciarse de ella para poder contraer matrimonio con Berenice. Dos años más tarde (246 a.C.).
La profecía «Pero ella no podrá retener la fuerza de su brazo ni permanecerá él ni su brazo» La fuerza del brazo que sostenía a Berenice puede referirse a su Padre Ptolomeo II Filadelfo, el cual después de muerto su suegro no mostro el interés que tenia por su esposa egipcia.
Por eso Antíoco II Teo abandona a Berenice y de nuevo tomo a Laodicea como esposa. Fue entonces cuando Laodicea, tal vez como venganza, ordeno la muerte de Berenice y asimismo enveneno a su esposo.
La expresión «los que la habían traído» se refiere a la servidumbre y a la guardia egipcia que daba protección a Berenice. Por otro lado «los que estaban de parte de ella» es una alusión al padre de ésta y a su esposo sirio.
(v.7) La versión NVI dice: “uno de la familia real usurpará el trono de la hija del rey del sur, y con su ejército atacará al rey del norte”. El rey al que se hace referencia con la frase “renuevo de sus raíces” fue Tolomeo III Evergetes, hermano de Berenice, quien ascendió al trono de Egipto en el año 246. Este para vengar la muerte de su hermana Berenice, se dirigió a Antioquia con un fuerte ejército y ataco al rey Seleuco II Calínico, quien ocupaba el trono de Siria en ese tiempo.
Tolomeo dio muerte a la malvada Laodicea, con lo cual quedo cumplida en forma total la profecía de Daniel 11:7. Adema logro rescatar un gran botín, en el cual se incluyeron varios dioses de los templos egipcios que el rey Cambises de Persia había trasladado de Egipto a Siria en tiempos pasados (525 a.C.) (v.8) . Por este hecho, los egipcios le dieron a Tolomeo Evergetes este titulo que significa “Benefactor”.
En 241 Tolomeo III Evergetes y Seleuco II Calínico firmaron un acuerdo de paz, el cual duro varios años. Esto dio cumplimiento a la profecía que dice: “…dejando tranquilo al rey del norte durante algunos años”. Debido a una insurrección que esta desarrollándose en Egipto, el rey Ptolomeo tuvo que regresar, de lo contrario le hubieran infligido mas daño a Siria. (v.9).
(v.10) Dos hijos de Antíoco II Theos y Laodicea abrigaron un deseo vengativo contra Ptolomeo III Evergetes. Ambos reunieron un poderoso ejército para luchar contra Egipto.
(v.11) Aunque el rey de norte (Siria) tenia un ejército compuesto de por unos 62,000 infantes, 6,000 soldados montados y 102 elefantes. Ptolomeo tenia tan solo un ejército de alrededor de 60,000 hombres en total. No obstante, la victoria fue del rey de Egipto. “y toda aquella multitud será entregada en su mano”
(v.12) A partir de Daniel 11:12, las cosas cambian, y se empieza a percibir por medio de la profecía la caída del reino del sur, surgiendo entonces el predominio de los sirios sobre los egipcios y, por supuesto, sobre Israel.
La expresión «se elevara su corazón» se aplica a Tolomeo IV Filopátor, quien, debido a sus victorias creyó que tenia asegurada la continuidad de su dominio sobre los sirios. Sin embargo, como lo señala el final del versículo 12: Derribara a muchos millares; mas no prevalecerá.
(v.13) Antíoco III el Grande, emprendió una campaña armada contra Egipto para vengarse de todos los estragos del pasado. Esto hizo el rey sirio aprovechándose de tres situaciones favorables para él:
1. Había hecho un pacto con Filipo V de Macedonia, con quien se iba a repartir a Egipto después der atacar y vencer a este país.
2. Acababa de morir el rey Tolomeo IV Filopator.
3. A raíz de su muerte, el que ocupaba el trono de Egipto era el hijo de Filopator, Tolomeo V Epífanes, un niño de cinco años.
(v.14) El primer ministro en Egipto que manejaba los asuntos del reino Ptolomeo se llamaba Agatocles. Los habitantes de Alejandría se rebelaron contra él y le dieron muerte en compañía de su hermana, su madre y sus llegados. Agatocles buscaba tomar el control del reino de Egipto.
Otro de los que se levanto contra el rey Ptolomeo fue Filipo V de Macedonia. Este hizo una coalición con Antíoco III el Grande. El acuerdo entre ambos reyes fue tomar a Egipto y dividirse el imperio. “En aquellos tiempos se levantarán muchos contra el rey del sur;”
La expresión “y hombres turbulentos de tu pueblo se levantarán para cumplir la visión, pero ellos caerán. (v.14). Lo que aquí se predijo fue la participación de un grupo de judíos, hombres turbulentos, es decir “hombres violentos” que se confabularon para levantarse contra el rey de Egipto. Esto fue porque ya estaban cansados del dominio del reino del sur, bajo el cual habían vivido desde la muerte de Alejandro el Grande. No obstante, como lo señala la profecía, ellos cayeron, pues, aunque el general Scopas de Egipto y su ejército fueron derrotados finalmente, se tomo el tiempo para castigar a los judíos por esta rebelión. Esto fue así, a pesar que Antíoco III el Grande, lo señalo Josefo “andaba con halagos con los judíos para que se opusiera a los egipcios.
Los sirios se imponen sobre Judea y Egipto. (v.14 y 15) De aquí en adelante los judíos habrían de vivir bajo el azote de los sirios con más agravios y ultrajes con el paso de los años. Tras el paréntesis del versículo 14, la profecía del avance del rey del norte se reanuda en el 15: “Vendrá, pues, el rey del norte, y levantará baluartes, y tomará la ciudad fuerte; y las fuerzas del sur no podrán sostenerse, ni sus tropas escogidas, porque no habrá fuerzas para resistir”
Recuerde que el rey del norte es Antíoco III el Grande, quien en 199 a.C. se enfrento a los ejércitos egipcios en la parte NE del Jordán. Allí los egipcios fueron derrotados y diez mil de ellos huyeron con su general Scopas a Sidón en Fenicia, donde se refugio en una ciudad fortificada. Sin embargo, Antíoco lo persiguió, “levanto baluartes”se tomo la ciudad o, más bien, las ciudades fortificadas de Sidón y aniquilo las fuerzas de Egipto, las cuales se le rindieron en el año 198 a.C.
Antíoco III el Grande se apodera de Palestina (v.16) Tras esta gran derrota de los egipcios, Antíoco adquirió el control total de Fenicia y Palestina. El versículo 16 anunciaba esta gran invasión del norte: “Y el que vendrá contra él hará su voluntad, y no habrá quien se le pueda enfrentar” (v.16ª). Esas ciudades de la costa NE del Mediterráneo habían servido de apoyo a los egipcios, pero después de caer en manos de Antíoco el Grande, el beneficio fue para este ultimo. La invasión siria a Judea también se anunciaba en este versículo: “y estará en la tierra gloriosa, la cual será consumida en su poder”. Los judíos se alegraron cuando vieron que el yugo egipcio había desaparecido; pero no sabían habían caído en algo peor. Tan terrible seria la devastación que los reyes sirios causarían en Jerusalén y Judea que la profecía dice que la tierra gloriosa seria consumida. Estas atrocidades prepararon la plataforma para lo que haría 23 años mas tarde un déspota sirio más detestable y cruel que Antíoco III el Grande.
Otra alianza política por medio de matrimonio (v.17). Unos 53 años antes, Tolomeo Filadelfo de Egipto le había dado a su hija Berenice por esposa a Antíoco II Teo para ganar terreno en el campo político de Siria. Ahora era el rey de Siria, Antíoco III el Grande, quien le daba a su hija Cleopatra al joven rey egipcio Tolomeo V, con el fin de introducirse a Egipto por vías naturales, “para destruirle”. Sin embargo así como fracaso la alianza de medio siglo atrás, ésta tampoco obtuvo resultados positivos. El ángel ya lo había dicho: “pero no permanecerá, ni tendrá éxito”. Cuenta la historia que Cleopatra amaba a su esposo, por lo que se negó a cooperar con los maliciosos planes de su padre Antíoco III el Grande.
Triunfo y derrotas de Antíoco III el Grande (v.18-19). Como lo anticipo la profecía de Daniel, este ambicioso rey sirio que sonaba con ser el restaurador del imperio heleno llego a su final.
Volver su rostro a las “costas” significa que Antíoco III el Grande se lanzo sobre todos los pueblos y reinos que rodeaban el mar Mediterráneo y, por cierto que, como le dijo Gabriel al profeta, tomo “muchas”. Todo iba bien, pero ya para ese tiempo los romanos, después de la segunda guerra púnica, habían empezado a imponerse en el occidente, lo cual afecto la carrera de Antíoco III. La profecía que “un príncipe hará cesar su afrenta, y aun hará volver sobre él su oprobio” (v.18) se cumplió cuando el gobierno de Roma envió al general Cornelio Escipión “el Asiático” para hacerle frente a Antíoco III. La NVI dice: Un general responderá a su insolencia y lo hará quedar en ridículo (11:18).
Triste final de Antíoco III el Grande (v.19) En 188 a.C., Roma obligo a Antíoco a entregar gran cantidad de territorio, casi todos sus barcos, su armamento y sus elefantes. Además, tuvo que pagar un tributo equivalente a 20 millones de dólares y firmar un convenio en el cual se comprometió a no atacar a los aliados de Roma. Despues de tan humillante derrota, Antíoco III regreso a su tierra, Siria. Para reponerse de las grandes perdidas sufridas en Asia Menor y, especialmente para hacer frente a sus compromisos tributarios ante Roma, Antíoco tuvo que recurrir al pillaje y los saqueos. En un recorrido por el oriente para controlar una revuelta en Armenia, intento saquear el templo de Zeus (Bel) en Elymais. Sin embargo, lo único que logro fue provocar la ira de los habitantes de aquella ciudad, los cuales le dieron muerte a él y a todos los hombres que lo acompañaban. Así fue como, en el año 187 se cumplieron las palabras de Daniel: “mas tropezará y caerá, y no será hallado”
Seleuco IV Filopator, y Heliodoro su cobrador de impuestos (v.20). A la muerte de Antíoco III, el trono de Antioquia de Siria fue ocupado por el hijo de éste, Seleuco IV Filopator, quien reino de 187 a 175 a.C. “Y se levantará en su lugar uno que hará pasar un cobrador de tributos por la gloria del reino; pero en pocos días será quebrantado, aunque no en ira, ni en batalla” Debemos reconocer que este sucesor de Antíoco III heredo un reino subyugado por los romanos y comprometido a pagar una norme suma de dinero cada año. Esto obligo a Seleuco IV Filopator a establecer un sistema de cobro de impuestos en todos los territorios que aun le estaba sujetos: Siria, Palestina, Mesopotamia, Babilonia, Persia y Media. Su emisario y hombre de confianza fue Heliodoro, a quien envió a Jerusalén para que saqueara el templo, pero, de acuerdo con un relato apócrifo, el Señor realizo un milagro para librar a su casa de las manos del impío sirio.
Muerte de Seleuco IV Filopator por envenenamiento. Los cortos 12 años que reino Seleuco (187 – 175), así como el tipo de muerte que sufrió estaban predichos en la profecía de Daniel: “pero en pocos días será quebrantado, aunque no en ira, ni en batalla” Este rey llego al final de su existencia; y no fue en una guerra, sino que el mismo Heliodoro, su primer ministro, lo asesino por envenenamiento.
ANTÍOCO IV EPÍFANES, TIPO DEL ANTICRISTO (11:21-35)
El ascenso ilegal de Antíoco IV Epífanes. Las irregularidades con que Antíoco Epífanes, ascendió al trono de Siria en 175 se dejan ver en la predicción divina (v.21): “Y le sucederá en su lugar un hombre despreciable, al cual no darán la honra del reino; pero vendrá sin aviso y tomará el reino con halagos” Cuando murió envenenado Seleuco IV Filopator, el que legalmente tenia que ocupar su lugar era su hijo Demetrio Sóter. Sin embargo, fue Antíoco Epífanes, el hombre despreciable, quien usurpo el trono de Siria. Esa fue la razón por la que no le dieron la honra del reino; pero eso a él no le importo en lo absoluto, siempre y cuando pudiera apoderarse del puesto que tanto anhelaba. Existen razones para creer que por esa ambición que tenia de reinar en Siria pudo haber contribuido con Heliodoro en el envenenamiento de su hermano Seleuco IV Filopator.
Cuando este rey asumió el poder, el reino de Siria estaba en muy malas condiciones: había mucha inestabilidad política y la economía estaba en suelos, especialmente por la presión que los romanos estaban ejerciendo ya sobre los sirios. Esto hizo que Antíoco búsqueda de apoyo y cooperación por todos lados, aunque fuera a base de “halagos” y “engaños”, como ya se había anunciado: «su poder se fortalecerá, mas no con fuerza propia… Con sagacidad hará prosperar el engaño en su mano; y en su corazón se engrandecerá, y sin aviso destruirá a muchos” (Dn8:24-25). En el aspecto cultural también avanzo bastante, pues helenizó a todos los reinos que estaba bajo su poder, propagando la cultura griega e imponiendo su religión y sus costumbres por todas partes.
(v.22) Antíoco Epífanes arremete contra el sur (Egipto) en 169 a.C. Los primeros que estuvieron dispuestos a presentarle resistencia a Antíoco Epífanes fueron los egipcios. Estos, bajo su joven rey Tolomeo VI Filometor, en el año 169 intentaron recuperar el domino sobre Palestina y Fenicia que los sirios les habían quitado años atrás.
No obstante lo numeroso y fuerte del ejército egipcio, el siguiente año Antíoco Epífanes de Siria los venció, tal como se habían predicho. “Las fuerzas enemigas serán barridas delante de él como con inundación de aguas; serán del todo destruidos, junto con el príncipe del pacto”
Lo que ha sido siempre un dilema en este pasaje es entender a quien se refiere la frase el príncipe del pacto. Pero la mayoría de las opiniones es que puede referirse al sumo sacerdote Onías III, quien Antíoco Epífanes lo removió de su puesto, y luego removió a Jasón, porque Menelao le pago mas a aquel por este puesto. A sugerencia de Menelao, Andrónico, un representante de Antíoco Epífanes, le dio muerte a Onías III.
(v.23) Antíoco IV Epífanes había hecho un pacto con Jasón y luego con Menelao. Jasón con un ejército de unos mil hombres, ataco a Jerusalén para destruir a Menelao. Esta revuelta aparente, que no era más que un conflicto interno, llevo a Antíoco IV Epífanes, el engañador, a subir contra Jerusalén.
(v.24) Este verso es una referencia a la política empleada por Antíoco Epífanes en su reino. La nación sobre la que reinaba, Siria, había prosperado en riquezas y tenia paz. Diferente a sus predecesores, Antíoco fue liberal con el botín de guerra que se había acumulado. El mismo lo repartió entre sus milicias, buscando así el favor y la fidelidad militar.
Antíoco Epífanes sabía que los tutores del joven Ptolomeo IV Filopator exigían de él la devolución de Celesiria y Palestina. En cualquier momento una invasión del sur (Egipto) podría confrontarle. Esto lo llevo a preparar sus defensas. A esto se refiere la expresión «y contra las fortalezas formara sus designios» Las palabras «esto por un tiempo» señalan ese periodo de preparación militar de parte de Antíoco Epífanes.
(v.25) Pláticas falsas entre Antíoco Epífanes y Tolomeo VI. Como resultado del choque armado de los versos 25 y 26, Tolomeo VI fue llevado prisionero; mientras tanto, Tolomeo VII fue rey de Egipto. Esto condujo a Tolomeo VI a tener conversaciones de paz con su captor, Antíoco Epífanes. Ellos planearon recuperar el dominio de Egipto para el regreso del primero al trono; pero todo era una farsa. “El corazón de estos dos reyes será para hacer mal, y en una misma mesa hablarán mentira; mas no servirá de nada, porque el plazo aún no habrá llegado” (v.27).
Todo lo que le interesaba a Antíoco era tener cierto control en el desarrollo de sus actividades en Egipto, a costa de lo que fuera. Mientras esperaban el tiempo oportuno para volver a atacar a Egipto, Antíoco regreso a Siria: “Y volverá a su tierra con gran riqueza…” (v.28ª), pero seguía con sus malas intenciones contra Palestina, como lo señala el profeta: “y su corazón será contra el pacto santo; hará su voluntad, y volverá a su tierra” (v.28b).
(v.29-31) Nuevas agresiones contra Egipto y Judea. Esto se cumplió en el año 168 a.C., cuando organizo una invasión contra Egipto, la cual fracaso al haber sido interceptado por la fuerza naval romana. La expresión «naves de Quitim» se refiere a los barcos romanos que permanecían en Chipre. Este movimiento de los romanos se debió a que los Tolomeo pidieron auxilio a Roma al saber de la nueva invasión de Antíoco de Antíoco Epífanes. Ante esa derrota y frustración, Antíoco quiso desahogarse, embistiendo contra Jerusalén. “y se enojará contra el pacto santo, y hará según su voluntad” (v.30). Las murallas de la ciudad fueron destruidas y el templo fue profanado. La expresión “se entenderá con los que abandonen el santo pacto” se refiere a judíos que renegaban de su fe recibieron consideraciones de parte de los opresores.
(v.31) Antíoco Epífanes interrumpe el servicio del templo. La revelación profética claramente anticipo estos actos profanos y sacrílegos: “Y se levantarán de su parte tropas que profanarán el santuario y la fortaleza, y quitarán el continuo sacrificio, y pondrán la abominación desoladora” Antíoco hizo esto para humillar a los judíos y ofender a Dios: Una imagen del rey fue colocada en el lugar santísimo, una cerda fue ofrecida en el altar del holocausto y la adoración y los sacrificios fueron suspendidos.
En Daniel 8:11 se había anunciado lo siguiente: “Se engrandeció contra el príncipe de los ejércitos, y por él fue quitado el continuo sacrificio”. Antíoco destruyo las Escrituras, prohibió la observación del sábado y de los días de fiesta, así como también la circuncisión.
(v.32) No todos los judíos se rindieron a esta campaña impía de Antíoco Epífanes. “Con lisonjas seducirá a los violadores del pacto; mas el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará” Aunque muchos judíos apostataron de su fe ante las presiones impuestas por Antíoco Epífanes, hubo un remanente que por su fe en Dios se esforzó y actuó. Entre éstos podemos mencionar al anciano Eleazar, que prefirió morir a golpes antes de consentir comer carne de cerdo. Se le pidió que comiera carne de la que a los judíos la ley le permitiera, fingiendo que comía carne de cerdo.
Otra historia que ilustra a este remanente que se esforzó y actuó es la de los siete hermanos que se resistieron a comer carne de cerdo. Uno a uno fueron mutilados, pero su madre los animaba y, finalmente todos perecieron sin renegar de su fe.
(Nota – En el libro 1 Macabeo nos pone al tanto de la atmosfera que se respiraba en Judea por la intromisión de Antíoco Epífanes en el año 167 a.C.)
(v.33-35) Inicio de las campañas macabeas contra los sirios. En Daniel v.33-35 se había predicho el esfuerzo de una parte del pueblo de Dios por librarse de la tiranía pagana de los sirios: “Y los sabios del pueblo instruirán a muchos; y por algunos días caerán a espada y a fuego, en cautividad y despojo” (v.33). Uno de estos sabios fue Matatías, padre de Juan, Simón, judas, Eleazar y Jonatán, los famosos Macabeos. Este resistió las propuestas sacrílegas que los funcionarios de Antíoco Epífanes le propusieron. Un judío que se dispuso a sacrificar sobre un altar pagano fue muerto por Matatías. El funcionario de Antíoco Epífanes fue también muerto por este defensor de la ley. Muchos judíos lo siguieron a las montañas. Su celo por la ley influencio la vida de sus hijos.
(v.34). “Y en su caída serán ayudados de pequeño socorro…” Este «pequeño socorro» se refiere a la resistencia que ofrecieron los Macabeos. Los hijos de Matatías formaron grupos de judíos que estaban dispuestos a morir por su fe. Los ejércitos que Antíoco Epífanes había enviado a Palestina sufrieron reveses bajo la táctica «guerra de guerrillas» que empleaban los hermanos Macabeos. El nombre Macabeo se aplico originalmente a Judas, y luego se hizo popular entre sus hermanos. Según comentaristas es un titulo honorífico y significa “martillo”. En efectos, el «pequeño socorro» se convirtió en martillos para los sirios.
La expresión «y muchos se juntaran a ellos con lisonjas» es una alusión a muchos judíos apostatas que por librar sus vidas se pasaron del lado de los Macabeos, cuando éstos obtenían victoria.
(v.35) Muchos sabios judíos fueron mártires. “También algunos de los sabios caerán para ser depurados y limpiados y emblanquecidos, hasta el tiempo determinado; porque aun para esto hay plazo” Muchos de los sabios del pueblo judío fueron mártires por su fe. La persecución de Antíoco Epífanes no duraría mucho. Desde el año 167 hasta el año 164 a.C. el ejercito sirio fue resistido por las escaramuzas de los Macabeos consagro de nuevo el templo. Esto es lo que también en Daniel 8:13-14 “¿Hasta cuándo durará la visión del continuo sacrificio, y la prevaricación asoladora entregando el santuario y el ejército para ser pisoteados? Y él dijo: Hasta dos mil trescientas tardes y mañanas; luego el santuario será purificado”.
Antíoco Epífanes era solamente una muestra de cómo será el Anticristo, quien ha de presentarse en el tiempo de la Gran Tribulación, después del Rapto de la Iglesia de Cristo.
EL ANTICRISTO DE LOS ÚLTIMOS DÍAS 11:36-39
¿Quién es el rey al cual se refiere esta ultima sección de Daniel? Una gran mayoría de eruditos en materia escatológica está de acuerdo en que el personaje central de este pasaje no es nadie más que el esperado Anticristo de los últimos días.
¿Por qué la profecía empieza hablando de este individuo como el rey, sin explicar a quien se refiere? La respuesta es que se trata de alguien ya mencionado, al cual todos deben reconocer. Por ejemplo, de él se hablo como el «cuerno pequeño» (7:21), «un príncipe que ha de venir» (9:26). De modo que sin más preámbulos, el mensajero celestial procede a describir las características y obras malignas del antitipo del gobernante escatológico que de tantas maneras se ha tipificado.
(v.36-39) Características malignas del Anticristo.
a) Se creerá autosuficiente. “Y el rey hará su voluntad, y se ensoberbecerá, y se engrandecerá sobre todo dios” (v.36ª). En 8:12 se había dicho esto mismo de Antíoco Epífanes como tipo del Anticristo: “hizo cuanto quiso y prosperó”. La influencia de Satanás siempre da cierta capacidad a los que se llenan de soberbia, y los hace prosperar, aunque sea de manera ilusoria y efímera.
b) Será un blasfemo. “contra el Dios de los dioses hablará maravillas” [cosas increíbles] (v.36b). Según la revelación que Dios le dio al apóstol Pablo, el Anticristo “se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios” (2 Ts.2:4).
c) Será un hombre exitoso. “prosperará, hasta que sea consumada la ira; porque lo determinado se cumplirá” (v.36c). Todo lo que hace prosperara. Pero todo dentro e un tiempo determinado por Dios.
d) Será un ateo o apostata. “Del Dios de sus padres no hará caso” (v.37ª) Esto se esta poniendo de moda hoy entre los políticos ser ateo. Pero también puede referirse a Jehová, el Dios de los judíos. O sea, que el anticristo será un judío apostata que en poco tendrá al Dios de sus padres. El dios de él será la guerra (Ap.13:4).
e) Sera homosexual o estará centrado en su objetivo. “ni del amor de las mujeres” (v.37b) esta expresión ha sido difícil de interpretar hay dos opiniones: (1) Que era homosexual. (2) Que puede referirse a que estará tan centrado en su propósito o objetivo, que no tendrá tiempo en pensar en el amor de una mujer, que puede quizás ser un obstáculo para el cumplimiento de su plan malévolo.
f) Sera un irreverente. “ni respetará a dios alguno, porque sobre todo se engrandecerá” (v.37c) será un hombre que al principio aparentara tener temor y respecto de las cosas Dios, ya que permitirá que los judíos reconstruya nuevamente el templo. Pero a la mitad de los 7 años se quita la mascara y se muestra como en realidad es un irreverente e irrespectuoso hacia Dios y todo lo que tenga que ver con Dios. Al extremo que se proclama lo mas grande. Esto es lo que dice en 2 Tesalonicenses 2:4 “se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dio o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios”
g) Será un hombre de guerra. “Mas honrará en su lugar al dios de las fortalezas” (v.38) En lugar de adorar a algún dios entregará su corazón a la adquisición de fuerza bélica por medio de riquezas materiales: “…lo honrará con oro y plata, con piedras preciosas y con cosas de gran precio. Con un dios ajeno se hará de las fortalezas más inexpugnables, y colmará de honores a los que le reconozcan, y por precio repartirá la tierra”. (v.38-39). Esto mismo se dice de la bestia y su gran poder militar en Apocalipsis 13:4. “y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella?”
Hay cierta opinión en cuanto a la expresión: “…honrará en su lugar al dios de las fortalezas”, que puede referirse al diablo mismo o a la trinidad satánica de Apocalipsis 13:1-13: el dragón, la bestia y el falso profeta. La expresión “Con un dios ajeno se hará de las fortalezas más inexpugnable” puede ser una referencia a un pacto que hace este hombre el anticristo y Satanás. En Apocalipsis 13:2, 4 dice: “Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad” “y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella?”
LAS GUERRAS DEL ANTICRISTO (V.40-45
(v.40) Este pasaje describe parte del programa militar, político y religioso del anticristo. La expresión «el rey del sur» es una referencia a Egipto en el cumplimiento tipológico Macabeo, pero en el escatológico es el pueblo judío; y «el rey del norte» se refiere al anticristo. El anticristo ha de movilizar sus fuerzas militares contra Israel y Egipto poco antes del Armagedón.
(v.41) La «tierra gloriosa» aquí mencionada es Palestina o la moderna nación de Israel. Al paso de las huestes militares del anticristo, ciudades y provincias caerán. Sin embargo, Edom, Moab y la provincia de los descendientes de Amón no serán tocados por los ejércitos del anticristo. En Edom hay una antigua ciudad conocida como Petra, la ciudad rosada; es probable que allí Dios dé albergue a los 144,000 judíos sellados (Ap.12:14).
(v.42) La profecía ahora es clara. Se indica que el rey del sur es Egipto. La derrota de Egipto será completa. Apoderándose de Egipto, el anticristo tendrá mayor acceso para tomar a Israel.
(v.43) Evidentemente, el ejército del anticristo estará integrado por miembros nacionales de Libia y de Etiopia. Antiguamente Libia y Etiopia se aliaron a Antíoco Epífanes, una vez mas la historia se volverá a repetir.
(v.44) Se anuncia invasiones “del oriente y del norte” Muchos entendidos en estas profecías opinan que esas noticias del oriente bien podría ser el amenazante aviso que recibirá de la gran invasión China e indochina, la cual se predice en Apocalipsis 16:12 “El sexto ángel derramó su copa sobre el gran río Éufrates; y el agua de éste se secó, para que estuviese preparado el camino a los reyes del oriente”
También de los países del norte, que bien podría incluir a Irán, Irak y Rusia. Por lo que leemos en Ap.16:14, entendemos que el ‘dragón’ Satanás, el instigador del Anticristo, enviara ‘espíritus inmundos” haciendo señales y milagros ‘para reunir” a los reyes del mundo para “la batalla”.
(v.45) ¿Dónde estará el cuartel general del Anticristo? De acuerdo con el verso 45, el Anticristo plantara las tiendas de su palacio entre el mar Mediterráneo, el mar Muerto y el monte Sion, lo más cerca posible de Jerusalén.
Llegara a su fin y no tendrá quien le ayude. La caída del reino del Anticristo, así como la muerte de este hombre inicuo se describe de muchas maneras en las Escrituras. Por ejemplo, el profeta había dicho que pasada la primera mitad de la semana de años de tribulación, y después de los tres años y medio de la gran tribulación, este rey llegaría a su triste final. “Pero se sentará el Juez, y le quitarán su dominio para que sea destruido y arruinado hasta el fin, y que el reino, y el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altísimo, cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán.
El apóstol Pablo también recibió revelación acerca del Anticristo y de la manera en que será destruido: “Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida;” (2 Ts.2:8).
El apóstol Juan, refiriéndose al Anticristo como “la bestia”, indica cual será su destino: “Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia, y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego que arde con azufre”. (Ap.19:20).
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